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Clásicos

Barry Gibb regresa con clásicos de los Bee Gees

Por: Claudia Mardones. Periodista especializada en Música Popular, Colaboradora en revista Mirada Maga y Directora-Editora de www.sonidosenlinea.cl /

Quienes vivieron su adolescencia a mediados de los ’70 e inicios de los ‘80, recordarán una etapa de la música popular que impactó en el estilo de vida. Fue la época de la música disco mundialmente conocida gracias a la película “Saturday Night Fever” o “Fiebre de Sábado por la Noche” (1977), protagonizada por John Travolta en el rol de Tony Manero, un vendedor que soñaba con ser el foco de atracción en las discotecas.

El género disco tiene sus raíces en el soul y el funk, a los cuales se les incorporó sonidos orquestados; del mix nacieron canciones bailables, pegajosas, excusa ideal para ir a las discotecas vestidos como Tony y su novia de turno.

John Travolta en el rol de Tony Manero

El sonido disco está ligado a un trío de cantautores originarios de la Isla de Man (Inglaterra), los Bee Gees, formado por los hermanos Barry y los mellizos Robin y Maurice Gibb quienes iniciaron su carrera en plena niñez bajo el nombre The Blue Cats, y la continuaron en Australia, país hacia donde emigró la familia.

Al regresar a Inglaterra, unos demos del grupo llegaron al productor discográfico (RSO Records) y de cine australiano, Robert Stigwood, quien será clave para el despegue de los Gibb, quienes, en ese momento, escribían temas influenciados por el soft rock, soul o el pop.

Tras firmar con el sello Polydor, Barry Gibb dijo que «Robert nos abrió muchas puertas e hizo que las cosas ocurrieran como nadie más lo hubiera hecho”. Así comenzaron a posicionarse en los primeros lugares tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, pero sin dejar de componer para otros artistas o lanzar discos en solitario.

Luego de un período de baja, el productor Stigwood llamó a los hermanos a participar en el soundtrack de la película “Saturday Night Fever”, dirigida por John Badham, de la cual surgieron tres sencillos imborrables: «How Deep Is Your Love», «Stayin’ Alive», y «Night Fever».

El álbum de la banda de sonido fue un éxito: número uno por 24 semanas en Estados Unidos, cuyas ventas superaron las 40 millones de copias a nivel mundial; incluso, años después, el disco otra vez dio que hablar al convertirse en la segunda banda sonora con más éxito, superada sólo por “El Guardaespaldas” (1992).

De la fiesta al odio

Sin embargo, en los ´80, la música de los hermanos Gibb ya no era difundida por las radios, porque el trío era sinónimo sólo del género disco, un estilo rechazado por el sector punk, country, rock, que también despertó el racismo y la homofobia “porque era música para negros y homosexuales”. A su vez, los clubes nocturnos optaron por la música tecno y el house, por lo tanto, ya no tenía sentido repetir la fórmula de los ’70.

Sin embargo, la onda disco no fue sepultada por el tiempo. Años después la publicidad, series infantiles, artistas o el cine tomaron algún elemento de esa época para comunicar; incluso en los circuitos underground, hay performances que recrean el look discotequero para asociarlo a lo kitsch.

Después de la muerte de Maurice, Robin y Barry Gibb desarrollaron carreras solistas con un éxito relativo, sin dejar de componer, escribir y producir para leyendas como Barbra Streisand, Dionne Warwick, Diana Ross y Kenny Rogers, Dolly Parton y Celine Dion, entre otros.

El retiro de los escenarios era inevitable. El último gran concierto de los británicos fue el “BG2K” el 31 de diciembre de 1999, con el cual cerraron una década de actividad artística.

Ahora, tras la muerte de Robin, Barry (74 años) cayó en una profunda depresión debido a que nunca más volvería a trabajar en equipo con sus hermanos. En el programa de televisión CBS Sunday Morning, el mayor de los Gibb explicó que «ha sido muy duro volver a hacer música”. «Siempre habíamos estado juntos, haciendo todo juntos». En la misma entrevista, el cantautor recordó cómo fue perder a su primer hermano (Andy): «No sabía a dónde ir ni qué hacer. Así que decidí encerrarme (por 2 décadas)».

Sobre el documental “Bee Gees: How can you mend a broken heart?” (disponible en Amazon Prime Video, Apple TV o Movistar +), el artista confesó que “no lo he visto porque no puedo soportar ver a mis hermanos. Me produce mucho dolor ver a mi familia. ¿Quién podría? Creo que es normal no querer ver a un hermano que se ha ido. No quiero volver a recuperar ese dolor».

Siempre vivos

Aunque el británico-estadounidense estaba fuera del circuito, decidió concretar una idea que, tal vez, podría ayudarlo a superar su estado emocional. Fanático de la música country y el bluegrass, seleccionó algunos singles de los Bee Gees para reversionarlos en estilo country. Con este objetivo, reunió a sus intérpretes favoritos de country en Nashville y así cantar los temas a dúo.

Con el apoyo del productor Dave Cobb, Gibb publicó su LP “Greenfileds: The Gibb Brothers Songbook, Vol. 1”, bajo el sello Capitol Records. En él colaboraron: Keith Urban, Jason Isbell, Brandi Carlile, Alison Krauss, Little Big Town, Dolly Parton, Miranda Lambert, Jay Buchanan, Tommy Emanuel, Sheryl Crow, Olivia Newton-John, Gillian Welch y David Rawlings, quienes participaron en las 12 canciones que trae el disco.

Gracias a este LP, el británico obtiene su primer solo que llega al número 1 en el Reino Unido en la categoría álbum. Por otra parte, el LP llegó a vender 16.166 unidades, superando al cantautor Passenger y a Taylor Swift, según The Official Chart Update.

Pero ¿podrá Gibb cerrar ese círculo doloroso que implica la ausencia de Robin y Maurice? Esperamos que “Greenfields” sea el inicio.

*Colaboró en revista Mirada Maga (Edición Febrero 2021): María Teresa Arellano, Diseñadora Gráfica.

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