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Al Hueso

Cinco mujeres en carrera por el Premio Nacional de la Música 2020

Las artistas son Mireya Alegría, Isabel Fuentes, Lucía Gana, Nora López y Cecilia «La Incomparable».

La Coordinadora por la Visibilización de la Mujer en el Arte en Chile (COVIMACHILE), fundada por Milena Viertel, Lorena Vergara, María José Jiménez y Karina Martínez Cáceres, es una organización que genera redes  de colaboración entre diversas agrupaciones, de modo de fomentar espacios de desarrollo para las mujeres y disidencias en el circuito artístico y musical chileno, estableciendo un nuevo paradigma de producción en el ámbito artístico del país, basado en la cooperación y en la No competencia. 

En sintonía con nuestros principios recién declarados, comunicamos nuestras demandas, referente a la Ley del Premio Nacional de Música (Ley 19.169). Primeramente, declaramos la necesidad de modificar y ampliar esta  ley, para que se  ajuste a la Ley de Transparencia (Ley 20.285), a la carta fundamental de los derechos humanos y los convenios que el Estado de Chile ha sellado al respecto de las culturas y las artes y los derechos de la mujer, además de garantizar  la paridad de género y probidad tanto de los candidatos como del jurado. Para mayor información sobre las demandas visite CHANGE ORG.

Las postulantes para este año

Siendo consecuentes con nuestros principios, es que COVIMACHILE apoya a 5 candidatas al Premio Nacional de la Música 2020 las que presentamos a continuación: 

-Mireya Alegría: Candidatura respaldada por la Asociación Nacional del Folklore en Chile (ANTOFOCHI), taller Calahuala y COVIMACHILE. La artista nació en Santiago de Chile en 1939; la trayectoria de la maestra destaca por su aporte permanente al desarrollo de la música nacional, tanto en el área sinfónica como en el campo de la música popular y de raíz.

Su gran labor pedagógica formó generaciones de músicos, y músicas en diferentes lugares de Chile desde los años ’70 hasta hoy. Durante su carrera, ha formado orquestas juveniles en Macul, Peñalolén, Villarrica, Pucón, Curarrehue, en donde hizo temporadas de conciertos juveniles con Vicente Bianchi.

Fue la primera mujer chilena en haber dirigido la Orquesta Filarmónica de Santiago (Teatro Municipal, 1972) y luego la Orquesta Sinfónica de Antofagasta, sin mencionar además toda su labor docente y el aporte al trabajo de Margot Loyola. También presidió la Asociación Nacional del Folklore en Chile, creó la compañía de la zarzuela a fines de los 70 -desarrollando varias temporadas de zarzuela-, además de apadrinar en su momento a Verónica Villarroel, llevándola como artista al Teatro Municipal de Santiago. Asimismo, es importante destacar que su campaña cuenta con el apoyo del  músico Valentin Trujillo.

-Isabel Fuentes. La candidatura está respaldada por la Agrupación musical Las Primas y COVIMACHILE. Isabel «Chabelita» Fuentes nació en una familia en la que la música se escuchaba a diario. Se unió a su vecina Laura Yentzen y, poco después, a Petty Salinas para formar el primer trío de Las Morenitas.

Sobrepasando las seis décadas de vida musical en 2014, el conjunto femenino fue el más longevo en la era de la música típica y el llamado folklore de masas, con un trabajo regular en escenarios y grabación de discos. La aristas también es un ícono de la cultura folklórica o tradicional en nuestro país, debido a su rol de cantora, intérprete de arpa y guitarra chilena, así como por el reconocimiento de su extensa trayectoria (más de 65 años) y su declaración por el CNCA en 2014 como Tesoro Humano Regional Vivo y Cultora destacada en O’Higgins.

-Lucía Gana. Su postulación es respaldada por Thomas Hardy y COVIMACHILE. La artista nacida en Concepción tiene una destacada trayectoria tanto en Chile como en el extranjero. En´1965 obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Canto, y tres años más tarde recibe una beca para perfeccionarse en el London Opera Centre, dependiente del Royal Opera House.

En 1986 viaja a Francia, radicándose durante 8 años para ser contratada como profesora en Toulouse, perfeccionándose en ópera. Entre sus papeles más recordados figuran Mussetta en “La Boheme”, Floria Tosca en “Tosca”, Violetta Valery en “La Traviata” y Gilda en “Rigoletto”, por nombrar algunos.En música chilena interpretó “Égloga” de Domingo Santa Cruz y “Los vitrales” de la Anunciación de Alfonso Letelier Llona. Tras su regreso al país en 1994, se incorpora a la Facultad de Artes de la Universidad de Chile como académica.

-Nora López. Candidatura respaldada por Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos (SELAE), el Ducato di Abbiate-Grasso, el Marchesato di Arluno, el Sello de la Música Italiana (SIM) y COVIMACHILE. La artista nace en Santiago y es considerada una de las más importantes sopranos verdianas chilenas. Canta incontables veces en el Teatro Municipal -estrenando las «Cuatro Últimas Canciones» de Richard Strauss- y en diversos teatros del mundo, principalmente Italia. Desde hace más de 30 años se ha dedicado a la enseñanza en Chile. Se retiró de los escenarios el año 1984 con la ópera que la llevó a la cima «IL Trovatore» (G.Verdi); antes de eso hizo giras por todo el país, interpretando tonadas, las canciones del maestro Vicente Bianchi, junto a él.

Enseña en centros culturales (Rancagua e Iquique), fue jurado en varios concursos musicales y sobre todo fue maestra en el conservatorio Izidor Handler de Viña del Mar, teniendo cientos de alumnos y alumnas hasta el día de hoy. Ella ya no está en el conservatorio, pero sigue haciendo clases.

-Cecilia Pantoja. Su candidatura es respaldada por MATRIAFEST y COVIMACHILE. La artista representa uno de los fenómenos más atípicos y sorprendentes de la música popular chilena. Aunque irrumpe como solista en pleno fulgor de la Nueva Ola, alzándose hacia mediados de ´60 como la mayor estrella juvenil de la época, su estilo y repertorio no responden a cabalidad al molde del movimiento.

Cecilia Pantoja, «La Incomparable»

Como lo constató a tiempo su productor musical y por entonces director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles, Cecilia fue única entre los músicos de su generación. De ahí el nombre de su segundo long play solista, «La incomparable (1965), título que en adelante se metió en el mote artístico con que se haría conocida entre las masas.

Para mayor información contáctate al correo electrónico de COVIMACHILE covima.chile@gmail.com o por medio de sus redes sociales Instagram Facebook Twitter

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